Comía Sano. Mi Cuerpo Decía Otra Cosa.
El extremo silencioso Pasé de un extremo a otro. Un extremo era la exigencia. Con la comida. Con el trabajo. Conmigo mismo. Sentirme mal por comer una bolsa de papitas. Sentirme mal por no rendir al máximo. Sentirme mal por descansar. El otro extremo… bueno, de ese hablo después. Pero el punto es que vivía…